¿Eres un buen Administrador?
Dios ha sido fiel y nos ha dado, pero a veces, hemos sido malos administradores de lo poco o mucho que nos ha dado
En Estados Unidos, las estadísticas dicen que de cada diez personas, siete están endeudadas. Significa que tal vez no hemos sabido administrar bien. Dios ha sido fiel y nos ha dado, pero a veces, hemos sido malos administradores de lo poco o mucho que nos ha dado. Si algo he practicado es que he sido un buen administrador. Hay un principio que he aplicado y es ser un hombre fiel. Dice la Palabra: Hombre de verdad, quién lo hallará. Normalmente, lo aplicamos a las mujeres, pero hay un versículo en la Biblia que lo dice. Realmente, el hombre que no es de verdad, no puede ser un buen administrador. Dice la Palabra que el hombre de verdad es lleno de muchas bendiciones. Todos queremos tener muchas bendiciones. ¿Qué necesitas? Ser un hombre de verdad. ¿Y qué necesitas para ser un hombre de verdad? Ser un hombre fiel.
A veces, la gente dice: “¡Ala, qué viento el que hay! Pero, ¿cómo sabes que hay viento? El viento no se ve, se nota porque el árbol se mueve, porque los papeles revolotean, porque te despeinas, pero no se ve. ¿Por qué dicen “ese chavo sí es bendito”? ¿Cómo es la bendición? Descríbela. Ustedes pueden notar que es bendito por las cosas que esa persona tiene o hace. Yo puedo ver que eres bendito porque te veo con tu esposa, porque tienes trabajo, porque estás aquí. La bendición como tal es muy difícil de describir. Yo sólo sé que la Palabra dice que un hombre puede ser lleno de múltiples bendiciones si es un hombre de verdad.
Proverbios 20:6
Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?
Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará? Si la misma palabra dice “quién lo hallará”. ¿Será que es difícil? Hay un bajo porcentaje de hombres de verdad, y ese porcentaje es de los hombres de verdad que son realmente bendecidos. Una persona bendecida se nota, no pasa desapercibida. Ustedes conocen gente y pueden decir: ¡Ese hombre sí es bendecido!
Proverbios 28:20
El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones, mas el que se apresura a enriquecerse, no será sin culpa.
El hombre que es lleno de muchas bendiciones tiene que pasar una prueba, y es la de la fidelidad. Si quieres pasar la prueba de la fidelidad, Dios te va a poner sobre poco y si la pasas, te pondrá sobre mucho. Les voy a poner mi ejemplo, Casa de Dios tiene 14 años ya, yo tendré 13 años y medio de estar acá. Cuando yo empecé a llegar, fue porque me contaron que había un pastor que predicaba bien, la iglesia tenía tres o cuatro domingos de haber empezado. Llegamos y dije: “Dios mío, dónde me vine a meter, ¡están locos!”.
De repente, llama a la pastora Sonia y le pregunta si quiere decir algo, ¡ella estaba ebria en el Espíritu Santo! Nunca me imaginé que Dios me iba a dejar ahí más de 14 años. Yo le había dicho a Dios: “donde mis hijos estén contentos, esa es mi iglesia”. Ese día terminó el servicio y mis hijos estaban felices. Durante trece años y medio, casi catorce, puedo decir que le he sido fiel al pastor en todo lo que me ha puesto a hacer. Los que me conocen y han pasado por aquí, me han visto servir en el parqueo de la iglesia, con los servidores, etc., a eso me llamó el pastor. Empezamos de chaleco azul. Nunca esperé estar en ningún lado de eminencia, sólo quería servir a Dios a través del pastor. Me ha tocado llevar agua, que nos tiren el carro encima, nos han sacado pistola, de todo. Es una prueba de fidelidad, ahorita tenemos 1,700 servidores activos, pero si voy a mi archivo, hay el doble inscritos; algunos no han logrado ser fieles. Son pruebas de fidelidad. Yo empecé como un servidor de chaleco; trece años después, un domingo me dice el pastor: “Te toca predicar”. Diez minutos antes de la prédica.
Hoy me gustó el servicio; a la señorita que dirigió la alabanza no le tocaba hacerlo, pero se lo pedí y lo hizo muy bien. Son pruebas de fidelidad. Toda la vida, desde que usted nace hasta que muere, Dios lo va a probar. Si la pasa, sobre poco lo puso, sobre mucho lo pondrá. Yo no sé si ella en unos años estará cantando en las cruzadas; porque sobre poco fue probada, sobre mucho la pondrá. Ella pudo poner mil excusas, pero se paró y cantó nítido. El día que el pastor me llamó a predicar, yo pude poner pretextos, pero no. Uno tiene que estar listo siempre. ¿Qué vas hacer si hoy te llama alguien y te ofrece un trabajo, un negocio? ¿Le vas a poner excusas? La vida se basa en pruebas de fidelidad y administración. Todos somos administradores. Y si usted hoy al salir de la prédica no sale con un kct de: “soy administrador,” nunca va a pasar de poco a mucho. El dinero que tienen es de Dios. ¿De quiénes son sus hijos? De Dios. ¿De quién es el negocio? De Dios. Ustedes y yo sólo somos unos simples administradores.
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